La Conselleria de Infraestructuras avanza en los trabajos que conectarán los 72 metros que separan la futura terminal de la Estación Central con Luceros, una de las fases más complejas de una obra que sufrió retrasos por la dureza del terreno y que prevé entrar en servicio en 2029
Las obras de la futura Estación Central del TRAM de Alicante afrontan este verano una de sus fases más complejas. Los trabajos que se desarrollan estos días bajo la avenida Salamanca son los que permitirán abrir el túnel que conecta la futura terminal intermodal de Alicante con la estación de TRAM de Luceros, una intervención que se está ejecutando mediante la denominada técnica de excavación «en mina». El sistema empleado permite avanzar bajo la calzada sin levantar la avenida ni interrumpir el tráfico, uno de los principales condicionantes de una actuación que se desarrolla en pleno mes de agosto en uno de los puntos más transitados de la ciudad.
La intervención contempla la excavación de 72 metros hasta alcanzar el túnel existente y completar la conexión con la estación de Luceros. Los operarios trabajan a unos 14 metros de profundidad y avanzan horizontalmente mediante un sistema de pivotes que sostiene el terreno a medida que progresa la perforación. La actuación es ahora visible en el entorno de la avenida Salamanca, ya que los operarios han instalado una zona vallada en la mediana que separa esta vía de la avenida de la Estación, y donde los trabajos están llamando la atención de vecinos y viandantes.
Una de las fases más complejas
El inicio de esta excavación llega después de que la Generalitat tuviera que modificar las previsiones iniciales. La Conselleria de Infraestructuras, dirigida por Vicente Martínez Mus, reconoció el pasado mayo que la que consideraba la fase «más crítica» del proyecto todavía no había comenzado. La excavación de la zona previa había encontrado materiales más duros de lo previsto, una circunstancia que, según explicó entonces el departamento autonómico, entraba dentro de las posibilidades contempladas en la obra.
Los técnicos ya habían advertido en abril de la complejidad de los trabajos, especialmente por las perforaciones que debían realizarse bajo la avenida de Salamanca. La previsión entonces era que la excavación del tramo de conexión durase entre tres y cuatro meses, aunque el plazo quedaba condicionado a las características del terreno. La aparición de materiales de mayor dureza terminó afectando al calendario.
Ahora, superada esa fase, la actuación entra en el tramo que permitirá conectar físicamente el nuevo trazado con el túnel de Luceros. Al mismo tiempo, según ha indicado la Conselleria de Infraestructuras a INFORMACIÓN, se continúa trabajando en la propia infraestructura de la Estación Central, con la ejecución de la viga de coronación de las pantallas perimetrales de pilotes que sirven como elemento de sostenimiento del terreno.
Vigilar el terreno las 24 horas
Uno de los principales retos de la actuación es hacer compatible una obra de esta magnitud con el funcionamiento habitual de la ciudad. Por ello, el método de excavación en mina, conocido como método Bemold, permite concentrar los trabajos bajo la superficie y reducir las afecciones sobre el tráfico y los vecinos. La actuación también se desarrolla con especial vigilancia sobre los elementos existentes en el entorno.
La Conselleria de Infraestructuras señala que, además, se está actuando de forma que los trabajos convivan con los ficus de la avenida Salamanca, la estación de Adif, el antiguo refugio de la Guerra Civil y el colector antirriadas que discurre bajo la vía. Para ello, se ha instalado un sistema de auscultación que permite medir deformaciones y vibraciones y controlar posibles movimientos del terreno.
Estos datos se transmiten automáticamente a una estación topográfica que permanece activa las 24 horas y genera avisos si alguno de los parámetros supera los valores previstos. La Generalitat defiende así una ejecución «compatible con la vida de la ciudad», minimizando las afecciones mientras se completa una de las conexiones fundamentales del futuro esquema de transporte de la capital alicantina.
Una estación para conectar transportes
La futura Estación Central tendrá unos 300 metros de longitud y 40 de anchura, con dos andenes y las correspondientes vías. El proyecto contempla dos accesos, uno desde la avenida Salamanca y otro junto a la zona de Alipark, además de dos grandes vestíbulos unidos por una pasarela. Esta conexión permitirá enlazar en el futuro con la estación de autobuses y facilitar que los viajeros puedan desplazarse entre ambos medios de transporte sin salir a la superficie.
La actuación, con un presupuesto de 102 millones de euros, impuestos incluidos, permitirá acercar el TRAM hasta la actual estación de Adif y convertir este entorno en un punto de intercambio entre distintos modos de transporte. Durante las obras se ha clausurado el aparcamiento existente en la zona y se ha habilitado otro provisional.
El calendario de la Generalitat prevé que en 2028 se acometa la instalación de las vías y del equipamiento de la estación y del túnel. El objetivo es finalizar la totalidad de los trabajos en enero de 2029 y poner en servicio las nuevas instalaciones a principios de ese año. La excavación que ahora avanza bajo Salamanca supone, por tanto, uno de los pasos decisivos para completar la conexión entre Luceros y la futura Estación Central.
Fuente: informacion.es