Récord: Quince meses de huelga en el tranvía y sigue

Tranvía 30 aniversario
Tranvía 30 aniversario

Los responsables de la empresa pública encargada de gestionar el metro y tranvía en Valencia y el Tram en Alicante en esta legislatura pasarán a la historia de FGV al batir un récord: Quince meses se acumulan en paros en las líneas  L-4 (Mas del Rosari-Doctor Lluch), L-6 (Tossal del Rei-Marítim-Serrería) y L-8 (Marítim Serrería-Marina Real) y no hay visos de solución. La huelga de maquinistas se inició en marzo de 2017 y, tras una desconvocatoria puntual, se ha mantenido a razón de seis horas diarias  distribuidas en diferente franjas horarias. Los usuarios asumen unos paros que reducen en un 30% el servicio fijado

Los sindicatos reclaman más conductores. Sin embargo, el aumento de la plantilla no ha sido suficiente para cerrar un conflicto en una empresa gestionada por político con carné y con interesante historia. Las diferencias también afectan principalmente a los descansos de los maquinistas.

A la conflictividad laboral hay que unir  discrepancias internas en la dirección. Si FGV entrará en la historia durante la etapa de gobierno del Botànic por las longevas huelgas también tendrá páginas destacadas por el número de gerentes y directivos que han presentado la dimisión. En Alicante han pasado en tres años tres directores. La conselleria de María José Salvador ha acordado limitar la autonomía de la «delegación». Ya no hay directora del Tram, ni está previsto que se cubra la plaza. Nada más llegar a su puesto, Salvador dejó claro que los criterios técnicos debía de plegarse a los políticos y para ello confió en el ex diputado autonómico y actual subsecretario  Francesc Signes la coordinación. En Valencia también dimitió el primer gerente nombrado por Salvador al igual que el número dos, el tres, el cuatro… y así hasta una decena de directivos por ahora.

Les Corts «complican» la vida a FGV

Uno de los compromisos electorales del gobierno de Ximo Puig fue la elaboración de la Ley de Seguridad Ferroviaria Valenciana. Este texto legal, aprobado en marzo por Les Corts Valencianes, condiciona determinadas propuestas en la negociación que llevan a cabo la empresa y los sindicatos. El actual gerente de FGV Juan Andrés Sánchez es consciente de que aceptar alguna de las reivindicaciones planteadas por los representantes de los trabajadores conllevaría incumplir la ley. O lo que es lo mismo, el listón puesto en la ley condiciona los gráficos de trabajo y, aún con la incorporación de maquinistas, Sánchez no quiere firmar un documento que podría llevarle ante los tribunales.

Si en septiembre los sindicatos convocaron huelga en el metro hasta marzo por discrepancias con el texto que se estaba negociando de Ley de Seguridad ahora, una vez aprobada, es de nuevo el determinante de los paros que se reanudaron la semana pasada. Los usuarios, como siempre, seguirán siendo las víctimas de un desencuentro que, en el caso del tranvía, el hermano pobre del ferrocarril, dura ya quince meses en Valencia. Los usuarios saben que los responsables de la conselleria gozan de vehículo oficial y no se ven afectados por los paros.

Noticia original en esdiario.com